MOLLETE DE ANTEQUERA

viernes, 25 de julio de 2014
Más de uno coincidirá conmigo en que no hay mejor despertar que con un buen mollete de Antequera con aceite, tomate y jamón. Y es que te levantas con buen humor. Por eso me he puesto manos a la obra y he hecho mis primeros molletes de Antequera. Este es un pan casi plano, casi sin corteza y de miga suave.


Ingredientes: (A mi me salieron 8 molletes)

Para la masa madre: 
150g de agua
1g levadura fresca
50g de harina de fuerza
50g de harina de trigo

Para la masa final:
Masa madre
300g de harina de fuerza
100g de harina de trigo
150g de agua
20g de manteca
10g de sal
3g de levadura fresca

Primero haremos la masa madre. Para ello ponemos todos los ingredientes de la masa madre en un bol, removemos hasta que este homogéneo y dejaremos reposar unas 3 horas a temperatura ambiente tapado con un paño.

Cuando la masa madre esté lista, añadimos todos los ingredientes de la masa final y amasaremos hasta que tengamos una masa lisa. Esta masa la pondremos en un bol manchado con aceite y lo taparemos con papel de plástico herméticamente. La dejaremos reposar hasta que doble su tamaño a temperatura ambiente.

Pasada esta fermentación, dividiremos la masa en bolitas de 100-120gr y la dejaremos reposar 15 minutos tapadas con un paño.

Una vez pasado el tiempo, los aplastaremos con un rodillo hasta conseguir un grosor de unos 3-4 mm.
Los volveremos a tapar con un paño y esperaremos a que doblen su tamaño.

Una vez hallan duplicado su forma hornearemos a 180º durante 10 minutos.

Cuando los saquemos del horno, hay que dejarlos enfriar sobre una rejilla. Y ya tenemos molletitos mañaneros para nuestras tostadas :D

SALSA PESTO

jueves, 24 de julio de 2014

Ingredientes: 
1/2 taza de piñones 
2-3 dientes de ajo
3 tazas de hojas frescas de albahaca
1/2 taza de queso parmesano rallado
1/2 taza de aceite de oliva virgen extra
1/2 cucharadita de sal
1/2 cucharadita de pimienta (podemos no echar pimienta)

En la batidora mezclamos la albahaca, los piñones, los ajos y el queso rallado. Sin parar de mezclar, iremos añadiendo poco a poco el aceite hasta que este bien integrado. Por último, añadimos la sal y la pimienta. ¡Listo!
Ya tenemos nuestra salsa pesto casera para combinar con  pasta, pollo, patatas, pan....etc.

Para almacenarla, podemos guardarla en un bote de cristal en el congelador o en una cubitera, así podremos ir cogiendo porciones conforme nos vaya haciendo falta.

SALMOREJO



Para hacer el salmorejo hay que ir mezclando los ingredientes paso a paso para que nos quede una textura cremosa. 
Comenzaremos lavando los tomates y quitándoles el centro. Los trocearemos en gajos grandes y los trituraremos en la batidora. No será necesario pelarlos, ya que ahora los pasaremos por un colador. Este proceso lo repito unas dos veces, hasta que se aproveche todo el jugo del tomate. 

En un bol ponemos el pan troceado y lo bañamos con la salsa de tomate que acabamos de hacer. Esto lo dejaremos reposar unos 10 minutos para que la miga empape. Pasado los 10 minutos trituramos. 

Lo siguiente será añadir la sal y el ajo. Para ello pelamos el ajo y le quitamos el centro. Añadimos el ajo y la sal a la mezcla de tomate y pan y trituramos. 

A continuación añadiremos el aceite de oliva virgen extra. Iremos vertiendo el aceite poco a poco en la batidora hasta que se incorpore perfectamente en nuestro salmorejo, dejando un color anaranjado y una textura cremosa. 

Por último, lo meteremos en la nevera hasta que enfría y lo podemos servir con trocitos de jamón y huevo duro. 

Limonada

miércoles, 25 de junio de 2014

Ya está llegando el calor y que mejor que una buena limonada fresquita para refrescarnos. Es muy sencilla y muy rápida de hacer.

Ingredientes
1 taza de agua
3/4 de taza de miel
1 taza de zumo de limón
Unas hojas de menta
1 limón para decorar


Ponemos en una olla el agua con la miel a calentar y removemos hasta que esté bien mezclado.
Una vez que hierva retiramos la olla del fuego y dejamos templar por 15 minutos.
Cuando pasen estos 15 minutos añadiremos la taza de limón y removeremos hasta mezclar bien.
El contenido lo metemos en una botella y lo enfriaremos en el frigorífico.




Además, también podéis hacer unos hielos con menta dentro, para que la limonada coja sabor a menta. Para ello solo tenéis que coger unos trocitos de menta y colocarlos en la cubitera, rellenarlos de agua y dejarlos enfriar en el congelador.